Conversamos con Jordi Sahun de Comexi sobre la reciente misión Agrofood en China
Hablamos con Jordi Sahun, director de transformación digital e innovación, y director de la unidad de negocio de impresión digital de Comexi, empresa asociada a INDPULS.
Comexi es una empresa familiar fundada en 1954, con presencia global y más de 500 profesionales, especializada en la fabricación de maquinaria para la industria del envase flexible. A través de la innovación, la compañía apuesta por la investigación y el diseño tecnológico para desarrollar soluciones eficientes, fiables, energéticamente inteligentes y ambientalmente responsables. Con cinco líneas de producto especializadas en procesos de conversión, impresión flexográfica, impresión offset, impresión digital, laminación y corte, Comexi integra tecnología, digitalización y sostenibilidad en un modelo industrial orientado al futuro.
Recientemente, Jordi Sahun ha participado en la misión organizada por ACCIÓ, Agrofood en China, centrada en la inteligencia artificial, la digitalización industrial y la evolución del mercado asiático, en la que también participó Jana Vives, directora de Innovación y I+D de Vallformosa.
En este INDPULSTALKS, hablamos con Jordi sobre los aprendizajes de la expedición.
¿Cuál era el objetivo principal de esta misión empresarial a Shenzhen y al sector del packaging?
El objetivo era conocer de primera mano el ecosistema industrial chino, poniendo el foco en cómo la Inteligencia Artificial (IA) y la automatización están transformando el sector del packaging. Queríamos entender cómo han pasado de ser la “fábrica del mundo” a convertirse en un centro de innovación global con una agilidad y velocidad brutales.
¿Qué es lo que más te ha sorprendido de la forma de trabajar de las empresas chinas?
Me ha cambiado la percepción: tienen una mentalidad abierta y ágil muy propia de las start-ups, pero aplicada a estructuras gigantescas. Allí, un año equivale a diez años en Europa en términos de evolución. Priorizan el market share (cuota de mercado) por encima del beneficio inmediato y aplican el concepto “good enough”: compran tecnología europea solo si no existe en China, buscando siempre la eficiencia funcional.
¿Qué tecnologías concretas habéis visto que ya se estén aplicando en la industria?
Hemos visto desde logística inteligente y supermercados operados totalmente con IA hasta el uso de robots humanoides para trabajos repetitivos, que ya se venden en plataformas de ecommerce y se programan con IA y código abierto (ya hemos visto la exhibición de humanoides bailando junto a personas en la celebración del Año Nuevo chino, con el eslogan: “We are made in China”). También hemos visitado fabricantes de maquinaria de packaging con soluciones altamente automatizadas.
¿Cómo crees que afecta esta realidad a las empresas catalanas y europeas?
Estamos entrando de lleno en un nuevo ciclo donde la geotecnología sustituirá a la geopolítica, y es cierto que Europa no está bien posicionada en este tablero de control de datos y plataformas. No obstante, partimos de una base sólida: nuestras empresas ya están altamente automatizadas, con plantas que no tienen nada que envidiar a las mejores fábricas del mundo.
“El reto ahora es dar un salto cualitativo: debemos pasar del concepto de automatización al de autonomía” Director de Transformación Digital e Innovación de Comexi
Ya no basta con máquinas que repitan procesos; necesitamos sistemas que decidan y aprendan. En este sentido, la IA y la robótica humanoide deben ser nuestra palanca para dotar a la maquinaria de capacidades cognitivas y flexibilidad.
Por otro lado, el modelo chino del “one-stop shop” (ofrecerlo todo desde un solo proveedor) nos obliga a repensar nuestra propuesta de valor. Ellos simplifican la gestión y reducen la complejidad para el cliente con una velocidad de delivery imbatible. Para competir, las empresas europeas debemos responder con una innovación disruptiva y un acompañamiento al cliente tan profundo que genere un valor añadido que la pura escala industrial no pueda replicar.
¿Cuáles son los siguientes pasos tras esta misión?
Tenemos deberes pendientes: desde valorar colaboraciones con líderes tecnológicos para diversificar el negocio de maquinaria, hasta explorar la combinación de nuestras máquinas con robots humanoides.
Has mencionado el concepto de “geotecnología” como sustituto de la geopolítica. ¿Cómo interpretas este cambio? ¿Qué papel juegan la IA, los datos y las plataformas digitales?
La geotecnología implica que el liderazgo mundial ya no se decide solo por fronteras o recursos, sino por quién domina las tecnologías críticas. En este nuevo ciclo, la IA, los datos y las plataformas digitales son el motor del crecimiento y la agilidad. En China hemos visto que el móvil y el ecommerce son el eje central de todo el sistema, creando un ecosistema donde quien controla la tecnología controla el mercado. En Europa tenemos mucho trabajo por hacer.
El móvil y el ecommerce son el eje central del sistema chino. ¿Qué implicaciones tiene esto para la industria del packaging?
Esto lo cambia todo. La industria debe moverse a la velocidad del clic. Hemos visto empresas produciendo envases alimentarios a una escala brutal para responder a esta demanda. El packaging ya no es solo un recipiente, sino una pieza clave en una logística inteligente donde el delivery y el acceso inmediato al producto son la prioridad absoluta. Esto obliga a tener plantas altamente automatizadas para garantizar volumen y rapidez.
¿Cómo puede una empresa familiar con vocación global como Comexi combinar visión start-up con escala industrial gigantesca? ¿Qué lecciones os lleváis de China en este sentido?
La lección principal es que la escala no debe matar la agilidad. Las empresas chinas operan con una visión y ejecución de start-up siendo gigantes.
Para Comexi, el camino es adoptar esta mentalidad de innovación continua y rapidez, sin perder nuestro ADN de empresa cercana y centrada en el cliente.
Mirando hacia el futuro, ¿cuál debe ser el papel de la industria europea del packaging en este nuevo ciclo tecnológico? ¿Competir, colaborar o redefinir el modelo?
Debemos hacer un poco de todo. Hay que redefinir nuestro modelo para no intentar competir solo en volumen o precio. Es necesario colaborar en ámbitos donde ellos tienen ventaja y buscar partners chinos para diversificar el negocio. Pero, sobre todo, debemos competir a través de la especialización, la tecnología propia y, especialmente, en el acompañamiento al cliente que el modelo “good enough” chino aún no prioriza.
Esta entrevista forma parte del ciclo INDPULSTALKS, nuestro espacio de conversación con la comunidad INDPULS, en el que abordamos diversas temáticas vinculadas al sector industrial, la innovación, la sostenibilidad y el management, entre otros ámbitos relevantes.