Exponential Day 2026: cuando la innovación exponencial se convierte en valor industrial

Fluidra, reconocida como una de las diez Catalonia Exponential Leaders; Vallformosa, entre las treinta finalistas; y CELSA y Albert Esplugas, protagonistas de una jornada centrada en la IA agéntica y la transformación de las empresas.

La inteligencia artificial entra en una nueva etapa. Después de unos años en los que se ha consolidado como una herramienta para analizar datos, generar contenidos o mejorar la productividad, emergen sistemas capaces de ejecutar tareas con más autonomía, coordinarse con otras herramientas y participar en procesos completos dentro de las organizaciones.

Este fue el hilo conductor del Exponential Day 2026, el encuentro anual de ACCIÓ dedicado a las tecnologías y los modelos de negocio más transformadores. La jornada combinó reflexiones sobre la IA agéntica y el futuro del trabajo con casos empresariales, sesiones prácticas y un espacio de conexión que reunió a más de 200 empresas.

Esta edición tuvo una vinculación especialmente directa con nuestro ecosistema. Fluidra, Vallformosa y CELSA, empresas socias de INDPULS, tuvieron un papel destacado, junto con Albert Esplugas, que ha colaborado con nosotros en el desarrollo del AI Adoption Program.


Fluidra, Catalonia Exponential Leader 2026

Uno de los momentos centrales de la jornada fue la presentación de las diez empresas reconocidas como Catalonia Exponential Leaders 2026. Entre las seleccionadas se encuentra Fluidra, empresa socia y fundadora de INDPULS, por el proyecto Piscina positiva.

La iniciativa redefine el modelo tradicional de piscina para convertirla en un ecosistema inteligente y conectado. Mediante la inteligencia artificial, el Internet de las cosas y los gemelos digitales, permite monitorizar y optimizar el uso de agua, energía, productos químicos y emisiones de CO₂.

El proyecto parte del conocimiento acumulado de Fluidra en el sector de la piscina y lo combina con tecnologías emergentes para avanzar hacia soluciones más eficientes, conectadas y sostenibles. Un ejemplo de cómo la innovación puede transformar un producto consolidado, ampliar su propuesta de valor y dar respuesta a retos ambientales y sociales.

El reconocimiento a Fluidra pone en valor la capacidad de las empresas industriales con trayectoria para generar propuestas disruptivas. La transformación no siempre parte de cero: a menudo nace de revisar aquello que la empresa ya sabe hacer, incorporarle nuevas capacidades e imaginar cómo puede aportar más valor en un contexto diferente. Desde INDPULS queremos felicitar especialmente a Pere Camprovin, que lidera Fluidra Ventures, la unidad de open innovation y corporate venturing de Fluidra, por su papel en el impulso de esta iniciativa.

Vallformosa, entre las treinta empresas finalistas

Vallformosa, también empresa socia de INDPULS, formó parte de las treinta finalistas del programa Catalonia Exponential Leaders 2026, seleccionadas entre las 175 candidaturas presentadas en esta edición.

Su propuesta plantea un ecosistema digital e industrial para transformar el sector vitivinícola mediante la inteligencia artificial, el IoT y la agricultura regenerativa. El proyecto conecta viticultores, operaciones y mercado para avanzar hacia un modelo más sostenible y resiliente.

En este caso, la tecnología se pone al servicio de toda la cadena de valor: desde el trabajo en el territorio hasta la gestión de las operaciones y la conexión con el mercado. La innovación no se limita a digitalizar una actividad concreta, sino que ayuda a articular un sistema más conectado, capaz de compartir información y tomar decisiones con una visión más global.

Los proyectos de Fluidra y Vallformosa muestran dos maneras de abordar la transformación desde sectores industriales diferentes. En ambos casos, la tecnología se combina con el conocimiento sectorial, los activos de la empresa y una voluntad clara de repensar el modelo existente. Desde INDPULS también queremos felicitar especialmente a Jana Vives, directora de Marketing e Innovación de Vallformosa, por su liderazgo y su contribución a este proyecto.

CELSA: experiencias reales de adopción de la IA

El Exponential Day también dio voz a empresas que ya están incorporando la inteligencia artificial a sus procesos. Anna Casals, directora de Innovación de CELSA Group, participó en una conversación con Mireia Garcia-Roca, directora de Transformación, Innovación Estratégica e IA de Hinojosa Packaging Group; Laura Gil, Chief Data Analytics Officer de Damm; y Aina Lluna Taylor, directora de IA Generativa de Editorial Planeta. La sesión fue moderada por Carles Gómara, consultor sénior de innovación abierta y disruptiva de ACCIÓ. Y sirvió para compartir experiencias, retos y aprendizajes en torno a la incorporación de la inteligencia artificial al tejido empresarial.

La sesión puso el foco en la evolución desde las aplicaciones actuales de la IA hacia los agentes inteligentes: sistemas con capacidad para asumir tareas, interactuar con otras herramientas e intervenir en los procesos internos de las organizaciones. Las empresas participantes compartieron cómo están avanzando en esta adopción y qué oportunidades detectan para transformar su manera de trabajar.

Para la industria, este enfoque resulta especialmente relevante. La incorporación de la IA no depende solo de disponer de la tecnología, sino de saber identificar dónde puede aportar valor, seleccionar casos de uso con sentido e integrarlos en entornos productivos y organizativos complejos.

La experiencia de CELSA conecta con una idea que trabajamos de manera recurrente en INDPULS: para que la innovación llegue a tener una aplicación real, debe partir de los retos de la empresa y avanzar a través de la experimentación, el aprendizaje y la colaboración con el ecosistema.

De la automatitzación al rediseño de los procesos

Albert Esplugas, CEO de Futuria y experto en inteligencia artificial y transformación digital, profundizó en el paso de la IA generativa a la IA agéntica y en las implicaciones que esta evolución tendrá para las empresas.

Su intervención puso el acento en la necesidad de empezar por la estrategia y por los objetivos de negocio. La cuestión no es experimentar con la IA sin una dirección clara, sino identificar en qué ámbitos puede generar valor y cómo debe integrarse en el conjunto de la organización.

Los agentes de IA pueden asumir tareas concretas, trabajar con más autonomía y colaborar con las personas. Pero su aportación no consiste únicamente en automatizar aquello que ya hacemos. La oportunidad aparece cuando permiten revisar flujos de trabajo completos, rediseñar procesos y explorar nuevas maneras de crear valor para los clientes.

Esta reflexión tiene una continuidad directa con el trabajo que Albert Esplugas ha desarrollado con las empresas socias de INDPULS dentro del AI Adoption Program. El programa ha permitido identificar y priorizar casos de uso industriales, conectarlos con startups y pymes tecnológicas y avanzar hacia pilotos aplicables en entornos reales.

El salto relevante no se produce cuando una empresa incorpora una nueva herramienta, sino cuando es capaz de utilizarla para revisar cómo trabaja, cómo toma decisiones, cómo diseña sus productos o cómo se relaciona con el mercado.

La IA transformará las profesiones, tarea a tarea

La ponencia central de Daniel Susskind, experto internacional en el impacto de la tecnología sobre el trabajo y la economía. Planteó otra de las grandes cuestiones de la jornada: ¿qué ocurrirá con las profesiones a medida que la IA sea capaz de asumir actividades cada vez más complejas?

Susskind propone dejar de analizar el impacto de la tecnología sobre profesiones enteras y observar las diferentes tareas que las componen. La inteligencia artificial no hará desaparecer necesariamente los empleos de manera repentina, pero sí los transformará progresivamente, tarea a tarea.

Esta transformación ya no afecta solo a las actividades manuales o repetitivas. La IA también puede asumir funciones vinculadas al análisis, el conocimiento, la creatividad o la gestión de la información. El reto no es únicamente una posible sustitución de puestos de trabajo, sino una transformación profunda de los perfiles profesionales y de las capacidades que necesitarán las personas.

Esto obliga a las empresas industriales a entender qué tareas evolucionarán, cómo se redistribuirá el trabajo y qué competencias será necesario desarrollar. También pone sobre la mesa la importancia del aprendizaje continuo y de crear entornos que ayuden a las personas a adaptarse, ampliar sus capacidades y trabajar de manera complementaria con la tecnología.

Desde INDPULS, seguiremos impulsando la inteligencia artificial como palanca estratégica para la industria, avanzando en la adopción real y en la generación de valor compartido.